viernes, 20 de marzo de 2015

Cajones



Resuenas por mis recodos
Melodía centrípeta
Que hiere los tímpanos de cada amanecer



Rondas mi territorio de interior
Constante ese otro cosquilleo con el que abres y cierras
los cajones en los que escondo
el tiempo que buscas



Y así, mientras intenta quemarme los ojos
un sol cualquiera,
te pienso



Aprendo a trazar caminos a conveniencia:
triangulo geografías
de tiempos remotos y por venir
proyecto desniveles
desde las curvas que insinuan consciencias
dibujo la sinrazón en perspectiva caballera

Azul de ultramar 
 piélago inabarcable
desbordante de memorias amnésicas
y visiones para mañana
o para ayer
denso y liviano
apenas continente
de un exceso de luz que ciega y oscurece
Y Tú

Bermellón
muralla inexpugnable
frontera de extensiones calmas
infinitas
remolinos polvorientos
trotar de manadas desbocadas
estampida de imágenes impensadas
ancestrales
Y Yo

Oro
luz y origen
el sueño pesado del que no se despierta
el fuego fatuo
guía de pantanos y podredumbres
la visión de  las velas
de otras naves
ardiendo en otras batallas
Y El mundo

Verde
espeso y brillante
abrazo de sicomoro
fuente de cuatro ríos
verde arcano que se desliza desde lo más alto
lo más lejano
el orto de ese tiempo
lecho remoto
Y El Mañana



Resuenas, rondas, abres, cierras
Te pienso

Pienso

Hay un manuscrito
que sólo es nuestro:
geografía cajeada








lunes, 9 de marzo de 2015

Bancos de niebla

A veces el sueño es de bancos de niebla negra,
de vientos racheados que se enredan en la trama de las sábanas... 
A veces el sueño se espesa y viene
deslizándose sin piedad, sin opciones, hasta los pies de la cama,
trepa, abraza
y hay que cerrar los ojos para no ver cómo nos traga.



Y traga voraz e impío,
ya lo sé,
desarticula los miembros que me componen
y teje una nueva vida con cartíagos y astillas
y así, nueva desde lo que fui,
me empuja a las afueras de la existencia
para que recoja los jirones que me arrancó y abandonó
desperdigados junto a la almohada de vacío y vértigo

En el trago del sueño es imposible soñar
deglutida y sola
más real que la vigilia
existo
vivo
me salvo.
En el trago del sueño
soy nutriente y nutrida
Trago corto y digestión lenta.

Disuelta, disgregada, descompuesta, asimilada.
El sueño es amante perfecto
aleja la indiferencia
trae anhelo, temor, deseo y olvido enredados en sus cabellos
y van quedando en las manos,
perfume impregnado en cada hueco vital.


El sueño es charalatán de feria
organillero
prestidigitador
matarife
sastre
arquitecto
embalsamador
...
Y yo escucho, le escucho con devoción infantil
bailo sus melodías sobre los adoquines fríos
dejo que me saque del sombrero de copa
soy su víctima propiciatoria
torso de madera y guata para sus patrones y cortes
solar edificable
cadáver de otras realidades

Y soy su territorio sabido e inexplorado
delimitado  por ausencias
vacío de presencias
invadido por sus pasos presurosos.
su territorio.
Terruño para otros cultivos.
Pago en el que plantar y cosechar otras realidades.



A veces
El sueño es de bancos de niebla negra
y hay que cerrar los ojos para no ver cómo nos traga.







Decalcomanía de Óscar Dominguez (años 40)